tavad alcohol

Vivir estando sobria – Tratamiento de alcohol

“Mamá, anoche soñé que volvías a beber, fue una pesadilla horrible”

Susana es de Madrid y acaba de cumplir 60 años.  Sus ojos vivarachos y  gesto profundo remarcan las facciones de su cara, denotando que ha vivido mucho, no precisamente por la edad y sí por las experiencias: “Todo pasa pero todo marca”, como ella misma afirma contundente.

Susana es la mayor de 9 hermanos y según nos cuenta, en su familia siempre ha habido respeto y confianza – “Siempre hemos sido una familia muy bien avenida”– Nada parecía indicar que años más tarde padecería una adicción: el alcoholismo. 

¿Cómo empezó todo? ¿Cuándo te diste cuenta que había un problema?

En casa desde pequeña, el consumir alcohol lo hemos visto como algo normal, mi madre siempre bebía. No hablo de beber hasta perder el control, nada de eso. Pero sí era algo habitual verla beber en las comidas, a media tarde o durante la cena. Es algo que siempre ha estado ahí y a nosotros nos parecía normal aunque tal vez, no fuera así… No podría decirte un momento concreto, en realidad creo que nunca sabes cuándo empiezas a tener un problema. El alcohol siempre ha estado en mi vida y me ha parecido algo normal. Yo empecé bebiendo vino en las comidas y llegó un día que no podía estar sin mi botella de whyskito.

¿Has estado en otros centros  de desintoxicación anteriormente?

Sí. La primera vez no hice ningún tratamiento de alcoholismo, lo dejé por mi cuenta y estuve 4 años sin beber. Tenía 30 años.

La segunda estuve yendo de forma ambulatoria a unas reuniones para personas que tenían problemas con el alcohol y no fue una mala experiencia, pero ahora cuando lo pienso, el recuerdo que tengo es de algo deprimente, lúgubre, triste…

Intentas restar importancia a todo pero tu vida no ha sido fácil

Bueno, es la vida con sus cosas al fin y al cabo… Las cosas te van llegando y tú te vas enfrentando a cada situación como puedes para irlo pasando. Ni echo la culpa al alcohol de las cosas malas que me han pasado ni viceversa. Soy responsable y culpable de mucho y de lo que no pues me ha tocado y ya está, afirma Susana con semblante indiferente, aunque sus ojos parecen decir todo lo contrario…

Pero tienes que reconocer que has sufrido y pasado mucho Susana. Eres además de una mujer valiente y luchadora, una superviviente de cáncer…

Sí, me han operado dos veces de cáncer de mama con todo lo que ello implica. También me han quitado un riñón y bueno… He tenido que sufrir además de la pérdida de mis padres hace unos años, también la de dos hermanos cuando era muy joven. Pero aquí estoy, más fuerte y viva que nunca, con ganas de seguir dando guerra, es lo que hay.

¡¿Y dices que no ha sido para tanto…?!

Nunca me he sentido desgraciada; he vivido, he sentido… Nunca he pensado que mi vida o mi manera de actuar fuera de “encefalograma plano”, y como te decía, nunca he tomado decisiones, según me han ido viniendo las cosas pues he ido sorteando, nada más.

Creo que no eres muy consciente de tu fortaleza, de todo lo que has luchado y del cambio que ha supuesto tu tratamiento en TAVAD… Ya no en tu vida sino en ti misma, ¿puede ser?

Susana sonríe como incrédula – Puede ser… Es que soy una persona a la que le cuesta mucho exteriorizar las emociones. Justo ahora estoy en ese punto con mi terapeuta, estamos trabajando en ello, poco a poco.

¿Cómo han sido estos 6 meses sin beber Susana?

El primer día en casa, tras salir del hospital de TAVAD, recuerdo sentirme como en una burbuja, sin ganas de beber, tranquila y en paz. Hoy, hay una cosa que me encanta y es que no me canso, soy una fuente inagotable de energía, es maravilloso. Hablo todo seguido, es curioso porque yo no era muy consciente de esto pero ya me lo van diciendo varias personas y te quedas pensando. Los que me conocen me dicen que me ven muy lúcida, que hablo claro y no a borbotones. Supongo que todos tenemos una percepción de nosotros mismos muy diferente a lo que ven los demás pero reconozco que me estaba haciendo polvo a mí misma, era mi peor enemiga y aunque lo intuía no era capaz de dejarlo sola…

¿Cómo te has sentido en TAVAD?

Ya podrían muchos médicos explicarte las cosas como lo hacéis en el centro. Cuando ingresé estaba un poco asustada con todo; por la cantidad de alcohol que bebía pensaba que tal vez me podía pasar algo y desde el primer momento nadie de vosotros me dejó en paz. Sois muy profesionales pero el cariño que dais también me parece muy importante y eso te llega.

No me gusta acordarme de aquello, nada que ver tenía con TAVAD. Aquí sois vida Clic para tuitear

Eres además de una mujer valiente y luchadora, una superviviente de cáncer…

Sí, me han operado dos veces de cáncer de mama con todo lo que ello implica. También me han quitado un riñón y bueno… He tenido que sufrir además de la pérdida de mis padres hace unos años, también la de dos hermanos cuando era muy joven. Pero aquí estoy, más fuerte y viva que nunca, con ganas de seguir dando guerra, es lo que hay.

Y tengo muy claro que no voy a volver a beber, esta vez es para siempre, por eso estoy aquí. Es que además la gente me lo dice, lo bien que me ve, lo habladora y fluidas que son mis conversaciones. Pero el ver a mis hijas tan contentas… Eso me da la vida. Ellas me dan la fuerza. Antes me llamaban 20 veces, era todo un drama, estaban muy preocupadas y siempre pendientes. Mira, el otro día por ejemplo, quedé a comer con mis hijas. Pues una de ellas me dijo que tras mi tratamiento de alcohol en el centro de desintoxicación se sentía la persona más feliz del mundo pero me contó algo que me removió todo, no para volver atrás y sí para reafirmar en que nunca más… “Mamá, anoche soñé que volvías a beber, fue una pesadilla horrible”, es con frases como esta cuando te das cuenta de todo y lo sientes, te arrepientes pero ahora estoy bien, ni loca vuelvo a lo de antes.

Es muy bonito escuchar a tu hija decir lo feliz que se siente tras tu gran cambio…

Ni te lo imaginas, ellas son mi motor. Ellas y el resto de mi familia. Y es que además, me he dado cuenta de una cosa… Ahora las cosas las siento muchísimo más, lo cierto es que lo siento absolutamente todo. Creo que es porque antes con el alcohol, estaba anestesiada. ¡Ahora soy un torrente de emociones! -Ríe a carcajada suelta, se le ve feliz – Esa parte también la estoy trabajando con la psicoterapia de TAVAD, para mí es una sensación extraña y tengo que aprender a gestionarla.

¿Y ahora… qué?

Han pasado 6 meses y para mí es pronto, siento como que he salido ayer del hospital. Pero hoy por hoy disfruto muchísimo del tiempo y no hago nada en especial, no vayas a pensar… Muchos días me quedo en casa tranquilamente haciendo mis cosas, no te imaginas lo bien que me encuentro física y anímicamente. Algo diferente que hago es viajar, me encanta. En los últimos meses no he parado: Salamanca, León, Málaga, Cádiz, Cáceres, Asturias… Y cuando salgo con amigas me pido mi botella de agua con gas o un zumito de tomate y tan contenta.

También he empezado a cuidarme mejor gracias a las recomendaciones de la nutricionista del centro, antes no comía fruta y comía muy poco, entre horas… Ahora tengo un hambre voraz y me viene fenomenal el seguimiento nutricional de TAVAD, gracias a vosotros soy yo la que ahora da consejos a mis hijas.

A seguir caminando y reforzándote Susana, siempre hacia adelante

Yo tengo 7 ángeles de la guarda, me he muerto 7 veces y espero que esta haya sido la última aunque me voy haciendo mayor. No me puedo creer que lleve 60 años de vida, no me lo creo. Echo la vista atrás y me doy cuenta que todo pasa en un abrir y cerrar de ojos. El pasado es algo que está ahí, el alcohol te machaca. Hoy quiero continuar viviendo desde la tranquilidad, disfrutar de mi familia, mis hijas, de mis ratos de ocio para viajar y de mis amistades.

 

 

CompárteloEmail this to someoneShare on Facebook17Tweet about this on TwitterShare on Google+0Share on LinkedIn0
0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *