Desintoxicacion alcoholismo

Un ex paciente habla sobre el cambio de vida que ha experimentado tras someterse a la desintoxicacion de alcoholismo de Tavad

Sindrome de abstinencia

Un individuo alcoholico trata de evitar padecer temblores, agitación, ansiedad y ansia de consumir.

En Tavad, la desintoxicacion del alcoholismo se realiza durante un ingreso hospitalario de 48 horas, sin sindrome de abstinencia y sin sufrimiento.

Los sintomas de la abstinencia , al igual que el consumo abusivo de alcohol, son una manifestación de las alteraciones cerebrales que produce el consumo de alcohol.

Estos daños se manifiestan también en la dificultad del consumidor para pensar adecuadamente y tomar decisiones con libertad.

Por ello, el alcoholico se siente incapaz de dejar su adiccion y continúa bebiendo a pesar de la magnitud de las pérdidas familiares, laborales, y sociales que este hábito le acarrea.

Estas alteraciones en la forma de pensar y de sentir, en la relación con la familia y con uno mismo, son reflejo de desórdenes neuronales, que tras el ingreso hospitalario de 48 horas en Tavad -fase en la que se realiza la desintoxicacion del alcoholismo– se reestablecen, permitiendo que el paciente piense y sienta de una forma más estable, más serena y más reflexiva. Durante esta fase de desintoxicacion, se suministra al paciente la más avanzada farmacología, la cual permite reparar zonas dañadas del cerebro, potenciando así la eliminación del sindrome de abstinencia y del ansia de consumo, por muy grave que sea la adiccion.

«A los dos días y medio me dieron el alta. Desde entonces, llevo tres años sin beber. Cada vez que veo el alcohol me dan náuseas. No puedo ni verlo. Todo el tratamiento alcoholismo trae una cantidad de beneficios personales increíbles».

Así manifiesta Pedro, ex paciente de Tavad, de 51 años, y ex adicto al alcohol, su cambio de conducta hacia el alcohol. Cuando decidió realizar la desintoxicacion del alcoholismo, lo había perdido todo: su mujer, sus hijos, su empleo, y su salud era realmente precaria. Hoy, es un hombre recuperado, con ánimo y esperanzas de vida.