Que es la nicotina

Definición de la nicotina

La nicotina es un alcaloide encontrado en la planta del tabaco (Nicotiana tabacum), con alta concentración en sus hojas. El consumo de tabaco supone el consumo de una peligrosa droga con una fuerte carga de veneno, que ha sido utilizada incluso como insecticida (desde 1746).

Los primeros europeos que consumieron tabaco formaban parte de la tripulación de Cristóbal Colón, en su viaje a las Indias. Aunque la nicotina debe su nombre a Jean Nicot, que la introdujo en Francia en 1560.

Efectos de la nicotina

A corto plazo

La nicotina afecta al sistema nervioso periférico y central. Puede ser relajante o estimulante conforme al estado de ánimo de la persona y a la cantidad de nicotina que se tome. Sus efectos inmediatos incluyen: incremento de la presión sanguínea y de la frecuencia cardiaca, respiración acelerada, constricción de las arterias y estimulación del sistema nervioso central.

A largo plazo

El consumo prolongado de tabaco deriva en dependencia y adicción a la nicotina. El estudio de los mecanismos que despiertan la adicción no está cerrado, pero se contemplan varias teorías. El sistema límbico del cerebro, que emplea los neurotransmisores de dopamina, se ve afectado por la nicotina, lo que puede ser una explicación de la adicción.

Está demostrado que la nicotina es una de las sustancias más adictivas. Los síntomas de abstinencia que acompañan a aquel que intenta dejar de fumar son: ansiedad, depresión, dolores de cabeza, fatiga.

El sistema nervioso

En el tabaco para fumar la nicotina se encuentra mezclada con alquitrán. Cuando se fuma, la nicotina es absorbida rápidamente por los pulmones, ocho segundos después alcanza el cerebro. Con cada cigarrillo, el fumador absorbe 1 mg de nicotina. En el caso del tabaco para mascar, la nicotina tarda de 3 a 5 minutos en alcanzar el sistema nervioso central.

Importante: Peligro, cáncer

Progresivamente sendos estudios médicos han ido probando la relación causa-efecto que hay latente entre el tabaco y el cáncer. Y no sólo en el caso del cáncer de pulmón, los últimos resultados relacionan su consumo con hasta 11 tipos diferentes de cáncer. Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) la desaparición del consumo de tabaco reduciría un 25% los casos de cáncer y aumentaría un 20% el nivel de supervivencia de los ciudadanos.