Los daños cerebrales que produce el consumo de cocaina se manifiestan, entre otras alteraciones, en la dificultad/ impedimento del consumidor para pensar adecuadamente y tomar decisiones con libertad. Por ello, el adicto se siente incapaz de dejar su adiccion y continúa consumiendo cocaina a pesar de la magnitud de las pérdidas familiares, laborales, y sociales que este hábito le acarrea.
Estas alteraciones en la forma de pensar y de sentir, en la relación con la familia y con uno mismo, son reflejo de desórdenes neuronales, que tras el ingreso hospitalario en Tavad, se reestablecen, permitiendo que el paciente piense y sienta de una forma más estable, más serena y más reflexiva.
Asimismo, tras las 48 horas de estancia hospitalaria, el paciente sometido al tratamiento de cocaina experimenta una desaparición del sindrome de abstinencia y del ansia o necesidad de consumo.
"Directamente no estoy consumiendo, porque no quiero consumir, ni me está apeteciendo".
Pedro es un empresario que intenta dejar la cocaina por segunda vez. Describe su experiencia tras un primer tratamiento de drogas en otro centro de desintoxicacion. Explica cómo, tras el tratamiento de cocaina de Tavad, no consume puesto que el ansia de consumo ha desaparecido. Además, Pedro manifiesta que ha empezado a sentirse válido, tras pensar durante gran parte de su vida que no lo era.
Por su parte, el Dr. Juan José Legarda, explica las fases del tratamiento de cocaina de Tavad que se compone de un ingreso hospitalario, en el cual se aplica la farmacología más avanzada, y de un periodo posterior de psicoterapia.