Dejar el alcohol

Tras el tratamiento de Tavad, un paciente manifiesta “Vuelvo a ser yo. Vuelvo a ser quien era” 

El sindrome de abstinencia

Padecerlo repetidamente es lo que hace que algunas formas de dejar el alcohol sean perjudiciales y dañen el cerebro

El consumo de alcohol puede llevar a padecer problemas derivados del abuso o incluso de la dependencia. Estos problemas tienen que ver con las alteraciones causadas en el propio organismo y en el de las personas más allegadas como la esposa, marido, hijos y padres. Una vez que el alcohol comienza a producir las primeras alteraciones a nivel de neuronas y neurotransmisores, el consumidor empieza a no ser capaz de tomar decisiones con libertad y de ahí la dificultad en abandonar el consumo a pesar de las pérdidas personales, familiares, sociales y laborales.

Cuando, por fin, se consigue tomar la decisión de dejar el alcohol, se deberá de tener en cuenta que el tratamiento a realizar no conlleve un padecimiento del sindrome de abstinencia puesto que éste se relaciona con alteraciones a largo plazo que intensifican la gravedad de posteriores sindromes.

Si una persona no bebe diariamente y cuando lo hace no realiza consumos abusivos, no debería de tener problemas para continuar sin beber durante un período indefinido de tiempo sin que padezca ninguna consecuencia negativa. El problema se puede presentar cuando al no consumir se sufre de abstinencia.

Un paciente ex alcoholico explica a “España Directo” cómo consiguió modificar su estilo de vida y recuperar su familia gracias al tratamiento para dejar el alcohol de Tavad. Relata lo que se piensa con respecto al alcohol y la vida, cuando se vive con alcohol y cuando se vive sin consumir. Son diferencias muy esclarecedoras.

Dejar el alcohol no debe significar solamente vivir sin beber sino vivir feliz. Es por ello, que la manera como se deja es fundamental para lograr la normalización del funcionamiento del organismo.