Efectos de la Cocaina

Testimonio de una autodestrucción. Una paciente cuenta al detalle los límites hasta donde le llevó el consumo de esta droga

Consecuencias del consumo de cocaína

Paladar agujereado, necrosis en las aletas de la nariz o falta de tabique nasal son algunas de las consecuencias del consumo de cocaina.

Andrea, ha necesitado hasta un total de 10 operaciones para recuperar su nariz. “Desde los 17 años empecé a consumir cocaína. Se me estaba cayendo la nariz y yo seguía esnifando”, confiesa. A pesar de la gravedad de su adicción a la cocaína, Andrea ha conseguido abandonar su consumo y estabilizar su vida con el tratamiento de la clínica Tavad.

Y es que el consumo de cocaína daña conexiones y funciones de las células del cerebro, tal y como coinciden científicos, especialistas e instituciones de todo el mundo. Estas alteraciones, en áreas como la corteza lateral orbitofrontal, dificultan que el consumidor pueda tomar decisiones adecuadas y con entera libertad. Por ello continúa consumiendo cocaína a pesar de la magnitud de las pérdidas personales, familiares, laborales y sociales que este acto le supone.

Además, puede haber graves complicaciones médicas asociadas con el abuso de la cocaína. Entre las más frecuentes se encuentran alteraciones cardiovasculares tales como taquicardia, hipertension y ataques al corazón; alteraciones neurológicas tales como ataques cerebrovasculares, convulsiones y hasta coma; alteraciones gastrointestinales, tales como el infarto intestinal y alteraciones pulmonares tales como el edema y la hemorragia pulmonar. Las muertes ocasionadas por la cocaína suelen ser el resultado de un paro cardiaco o de convulsiones seguidas por un paro respiratorio.

El tratamiento de desintoxicacion de cocaina de Tavad consigue el 100% de éxito en su fase hospitalaria. Depresión, ansiedad, hostilidad, ideas paranoides, fobias y obsesiones mejoran marcadamente durante la estancia de dos días. Con ello, el paciente se estabiliza y consigue recuperar el bienestar. Además de los cambios en la adicción, el estado de ánimo y funciones ejecutivas tales como la toma de decisiones, la mejora del paciente también se evidencia en la recuperación de la función de órganos y sistemas que han podido dañarse con el consumo de cocaína y otras sustancias habitualmente asociadas a ésta. Así, los índices cardiovasculares y hepáticos muestran una evolución positiva durante el primer mes del tratamiento de cocaína.