Tratamiento desintoxicacion alcoholismo

Un ex paciente de Tavad habla de su experiencia sobre el tratamiento de alcohol tras tres años sin beber

Una nueva vida en 48 horas

La desintoxicación es la primera etapa del tratamiento de alcohol de Tavad. Se realiza durante un ingreso hospitalario de dos días. Tras él, el paciente no echa en falta el alcohol.

Así lo describe Leandro, ex paciente de Tavad: «no me acuerdo del alcohol», afirma rotundamente. Leandro llevaba 40 años consumiendo alcohol de forma abusiva. Bebía más de una botella de whisky al día y regentaba un bar, circunstancia que aparentemente le impedía dejar el alcohol.

Ahora, después de tres años de haber realizado el tratamiento de alcohol de Tavad, lleva 41 meses sin probar una gota de alcohol y continúa haciéndose cargo de su bar.

Leandro, al igual que otros adictos al alcohol, sabe lo que es vivir al borde del abismo, «he visto la hora de la muerte» asegura. Y continúa, «uno está metido en un infierno, además del que le hace pasar a su familia».

Los síntomas del consumo abusivo de alcohol, al igual que los del sindrome de abstinencia, son una manifestación de las alteraciones cerebrales que produce su consumo. Estos daños son la causa que responde a porqué la persona alcohólica se siente incapaz de dejar de beber, a pesar de la magnitud de las pérdidas familiares, laborales y sociales que esta adicción le acarrea.

El tratamiento de alcohol de Tavad potencia la recuperación de dichas alteraciones durante un ingreso hospitalario de dos días, mediante la aplicación de la farmacología más avanzada y las más modernas técnicas de psicoterapia. Consiguiendo, entre otros efectos positivos, que el paciente no padezca los síntomas del sindrome de abstinencia y que por tanto deje de sentir el ansia de consumo.

«Para mí, este tratamiento ha sido un regalo de la vida. Me encuentro con ganas de trabajar, de disfrutar, de todo».

El Dr. Juan José Legarda, director general de Tavad, señala la satisfacción que produce ver cómo con el tratamiento de alcohol «se produce un clic en la mente de la persona durante la estancia hospitalaria. De repente la persona cambia. Pasan de pensar en el alcohol, a pensar ¿qué he estado haciendo?».