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Prevalencia del consumo de drogasSegún el último estudio presentado por el Ministerio de Sanidad sobre el consumo de drogas, el número de adolescentes de entre 14 y 18 años que han consumido o consumen cocaína en nuestro país se ha multiplicado por cuatro en los últimos 10 años. La cocaína es actualmente la segunda droga más consumida entre los jóvenes españoles, sólo superada por el cannabis.
Estos datos se corroboran con el último estudio llevado a cabo por el Plan Nacional sobre Drogas,que desvela que en los últimos diez años el consumo de cocaína ha aumentado considerablemente en España, en especial entre los jóvenes de entre 14 y 18 años, quienes utilizan la cocaína principalmente por motivos lúdicos y de ocio. Vemos además, en los siguientes gráficos, que el consumo de cocaína en adolescentes de 18 años se ha disparado el último año.
La tendencia alcista del consumo entre los jóvenes se hace extensiva al espectro demográfico comprendido entre los 15 y los 64 años, tal como claramente refleja la Encuesta Domiciliaria realizada por el Observatorio Español sobre Drogas.
Con todos estos datos de consumo presentes, aún tendremos que considerar otro muy significativo para nosotros: en los últimos años ha aumentado considerablemente el número de consumidores que decide tratar su adicción.
Este mapa de la prevalencia del consumo de droga nos sitúa ante un problema sanitario y social de primer orden en nuestro país, de especial incidencia en las capas más jóvenes. Pero el consumo de drogas por la población joven es un complejo y trágico problema que afecta a todos los países del mundo. El siguiente gráfico refleja la evolución en las últimas décadas del consumo de droga por adolescentes de los EEUU.
Hoy en día las actuaciones en este ámbito incluyen esfuerzos internacionales de colaboración policial para controlar la producción y evitar el tráfico de sustancias adictivas, así como un amplio abanico de programas basados en la educación y la influencia de patrones positivos de conducta diseñados para disuadir a los jóvenes del consumo de drogas. Por ello, surge la necesidad fundamental de incrementar y de reforzar programas de prevención de drogas, que provengan de esfuerzos institucionales públicos y privados, para hacer frente a este devastador incremento en los usuarios, no sólo de adolescentes, sino de edades cada vez más tempranas.
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