Mindfulness

Mindfulness actúa sobre circuitos neuronales que son la base de funciones cognitivas imprescindibles en el control de los impulsos y del comportamiento.

Incorporamos este abordaje en el año 2016 para ayudar a mantener la mejora de las funciones cognitivas que se alcanza durante la fase de tratamiento hospitalario. Además, proporcionamos a nuestros pacientes el aprendizaje de una técnica de autocuidado que ayuda a corto y largo plazo al mantenimiento de la salud del cerebro y por lo tanto de las emociones y del comportamiento.

Desde que en 1982 Kabat-Zinn integró la práctica del mindfulness en la medicina tradicional, ha habido un creciente interés e investigación en el uso del mindfulness para una amplia variedad de trastornos médicos y psicológicos tales como el dolor crónico, la ansiedad o la depresión. Y ya en la última década se han desarrollado intervenciones específicas de mindfulness para los trastornos adictivos.

Se puede definir mindfulness como un estado de atención consciente no enjuiciador y de aceptación del momento actual. Su utilización en los trastornos adictivos tiene como objetivo situar esa forma especial de atención sobre el deseo y sobre las reacciones al mismo.

Varias revisiones y meta análisis han proporcionado evidencia sobre la utilidad del uso de mindfulness en el tratamiento de los trastornos adictivos para reducir el deseo de consumir, así como el estrés. Actúa reduciendo la reactividad ante situaciones difíciles que podrían disparar el consumo de sustancias. Este efecto podría ser debido al impacto del mindfulness sobre los circuitos neuronales que son la base de la atención, la regulación de la emoción y la monitorización de conflicto. Algunas regiones cerebrales implicadas en estas funciones son el hipocampo, la amígdala, el córtex cingulado anterior y la corteza pre-frontal dorsolateral. Estas regiones actúan conjuntamente para proporcionar la atención consciente del momento actual que le permite al individuo atender y hacer frente al deseo y a estímulos estresantes que podrían desencadenar el consumo. En lugar de responder con respuestas automáticas de consumo, el individuo puede desarrollar la habilidad de darse cuenta del deseo y no reaccionar al mismo.

Además de un beneficio en el tratamiento de los trastornos adictivos, mindfulness tiene otros muchos beneficios que incluyen una vivencia del día a día más centrada y tranquila. Esta técnica que proporciona beneficios varios, interactúa positivamente con nuestro abordaje farmacológico y psicoterapéutico, que a su vez facilitan la realización de mindfulness.

Durante una parte significativa del día y sin rumbo fijo, nuestra mente rumia acontecimientos negativos, se preocupa por posibles problemas futuros, o se fija en la autocrítica dando lugar a una experiencia de vida no muy satisfactoria y en gran medida perjudicial. En Tavad, tratamos de que nuestros pacientes corrijan esta tendencia y aprendan otra habilidad para vivir el día a día de manera más tranquila y productiva.

Durante siete meses aproximadamente uno de nuestros especialistas en mindfulness entrena y guía al paciente para que practique y desarrolle esta habilidad.