Nutrición

“Haz que los alimentos sean tu medicina” es una frase que se le atribuye a Hipócrates (siglo V a. de C.) considerado el padre de la medicina. Este pensamiento representa la relevancia que siempre se ha dado a la alimentación tanto en la salud como en la enfermedad.

Más recientemente, hace ahora poco mas de 100 años Elie Metchnikoff, premio Nobel de Medicina, propuso que las bacterias acido lácticas del intestino jugaban un papel muy importante en la salud e incluso en el proceso de envejecimiento.

Actualmente se ha comenzado a estudiar el papel que juega en nuestra salud y enfermedad la microbiota, que es así como se denomina a los trillones de bacterias que residen en nuestro aparato digestivo. La actividad de estas bacterias influye en procesos cerebrales tales como la inflamación neuronal, la neurotransmisión y la neurogénesis.

Existe ahora evidencia de una vía de acción microbiota-intestino-cerebro que está implicada en una amplia variedad de trastornos neurológicos y psicológicos que incluyen entre otros el Parkinson, el estrés, la depresión, la ansiedad, la sociabilidad y también las adicciones.

Así, por ejemplo, el consumo crónico de alcohol origina cambios en la composición de la microbiota y promueve un estado pro-inflamatorio del intestino que afecta a través del eje microbiota-intestino-cerebro el comportamiento de estos pacientes. Y en animales se ha podido comprobar que la disminución de la microbiota influye en el ansia de consumir drogas.

En cuanto a las adicciones hay que tener en cuenta además que en la gran mayoría de los que las padecen, co-ocurren otros trastornos tales como la depresión y la ansiedad, por lo que se hace más evidente la influencia de una nutrición adecuada en la recuperación de los trastornos adictivos.

Sabido es ya que la nutrición, es decir, lo que comemos en el día a día, influye en la diversidad de las bacterias que pueblan nuestro intestino y por lo tanto en la cantidad y variedad de neurotransmisores (GABA, noradrenalina y dopamina) y metabolitos con propiedades neuroactivas que éstas producen y que afectan nuestro comportamiento y emociones.

Por todo ello en Tavad, hemos incluido, desde el año 2015, un programa de Nutrición que ayuda a aquellos pacientes que lo puedan necesitar a interesarse por una alimentación adecuada y variada que facilite su estado de salud y equilibrio e interactúe con las otras especialidades del tratamiento para facilitar la mejor recuperación posible.

Durante siete meses aproximadamente después del alta hospitalaria, uno de nuestros nutricionistas colabora con el paciente para modificar su nutrición y sobre todo para potenciar su interés por la misma.