Coronavirus y drogas

Sobre la pandemia por coronavirus y el consumo de drogas

El incremento en el desempleo y la disminución de oportunidades originadas por la pandemia pueden afectar de manera significativa a las personas en mayor situación de pobreza, volviéndolas más vulnerables al consumo de drogas, incluidas las drogas legales, según señala el Informe Mundial sobre las Drogas, publicado el 26 de junio de 2020 por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

“Los grupos marginados y en situación de vulnerabilidad, jóvenes, mujeres y personas en situación de pobreza pagan el precio por el problema global de las drogas. La crisis por la COVID-19 y la recesión económica amenazan con agravar aún más los efectos de las drogas en un momento en que nuestros sistemas sanitarios han sido llevados al límite y nuestras sociedades están luchando para hacer frente a esto”, afirmó la Directora Ejecutiva de la UNODC, Ghada Waly.

La COVID-19 cambia el mercado mundial de las drogas

“Hay más personas consumiendo drogas, más sustancias y más tipos de estupefacientes que nunca, el mercado de drogas se está volviendo cada vez más complejo. Sustancias de origen vegetal como el cannabis, la cocaína y heroína se unen a cientos de drogas sintéticas, muchas sin control internacional”, expone el informe.

Un reciente estudio elaborado por Comisiones Obreras (CCOO) y la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) arroja que, en el contexto de la COVID-19, el consumo de tranquilizantes fue superior en mujeres (27,4% mientras que fue de 15,9% en hombres). También son mayoría entre quienes se inician en el consumo (15,4% frente a 8,8%). En el caso del porcentaje de limpiadoras su consumo se ha duplicado (del 16,9% pre-pandemia al 34,7%), así como el de las auxiliares de geriatría (14,3% al 32,3%). En auxiliares de enfermería prácticamente se ha triplicado (11,6% al 31,6%), como en enfermeras (10,7% al 37,5%) y en el caso de médicas se ha quintuplicado (del 6,9% a 34,7%).

El incremento del consumo de analgésicos opioides se ha duplicado. Gerocultoras (34,1%), limpiadoras (33,4%), trabajadores en tiendas de alimentación y/o productos básicos, mercados o supermercados (28,9%) y auxiliares de enfermería (28,7%) son las ocupaciones que muestran un mayor consumo durante la pandemia, muy por encima de la cifra global.

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Posibles implicaciones del coronavirus para personas con trastornos por consumo de drogas

La COVID-19 podría tener un impacto especialmente fuerte en los grupos de población con trastornos por el consumo de drogas.

Dado que el coronavirus que causa COVID-19 ataca los pulmones, podría representar un peligro particularmente grave para quienes vapean o fuman tabaco o marihuana.

Las personas que consumen dosis altas de opioides, ya sea por motivos médicos o porque sufren un trastorno por consumo de opioides, enfrentan otros problemas y amenazas a su salud respiratoria. Dado que los opioides actúan en el tronco del encéfalo y reducen el ritmo respiratorio, su consumo no sólo coloca a las personas en riesgo de una sobredosis fatal o que pone en peligro su vida, sino que también puede causar una reducción perjudicial del nivel de oxígeno en la sangre (hipoxemia). La falta de oxígeno puede ser especialmente perjudicial para el cerebro: si bien las células cerebrales pueden soportar períodos breves de poco suministro de oxígeno, es posible que sufran lesiones cuando esa situación persiste. Ya es sabido que la enfermedad pulmonar crónica aumenta el riesgo de mortalidad por sobredosis en las personas que toman opioides, y es por eso que la disminución de la capacidad pulmonar que causa la COVID-19 podría poner igualmente en peligro a este grupo.

Los antecedentes de consumo de metanfetamina también pueden suponer un riesgo. La metanfetamina contrae los vasos sanguíneos, y ése es uno de los factores que contribuyen al daño y la hipertensión pulmonar en quienes la consumen.

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Estos grupos podrían tener un mayor riesgo de contraer COVID-19 y sufrir complicaciones graves de la enfermedad por varias razones fisiológicas, sociales y ambientales.

En definitiva, la pandemia ha afectado a la economía general del país y a la individual de las familias, a todos los diferentes estratos sociales y distintos sectores, y en especial, a las personas afectadas por el consumo de drogas.

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2 comentarios

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    1. Hola, Manuel
      Sin duda el coronavirus y el devastador efecto que ha tenido éste a nivel económico y social han sido determinantes para que haya aumentado el consumo de drogas en los últimos meses. Esperemos que la situación mejore para ver una disminución en esas cifras. Un saludo y gracias por tu participación en este espacio.