efectos de la cocaina

Efectos de la cocaína

“No tenía nariz y seguía consumiendo cocaína”

¿Qué daños físicos puede producir la cocaína? ¿Se imaginan hasta qué punto una adicción puede llegar a controlar nuestra vida? Andrea García lo sabe muy bien. Su único objetivo en la vida se transformó en consumir cocaína. A pesar del grave deterioro que estaba sufriendo su salud, no había nada que más le preocupase, tanto fue así que el polvo blanco acabaría por dejarla sin nariz. El testimonio que esta joven prestó a TVE tras rehabilitarse en Tavad, puede poner los pelos de punta. Es entonces, cuando observamos cómo la tragedia que supone la adicción incontrolable a una sustancia, habla por sí misma.

Andrea, tuvo que someterse a nada menos que a diez operaciones quirúrgicas para reconstruir su nariz. La cocaína había acabado con su tabique y fosas nasales, o dicho de otro modo, se había quedado prácticamente sin nariz. “Desde los 17 años empecé a consumir cocaína, al principio comencé a notarme una llaga debajo de la nariz pero a pesar de eso seguía esnifando… siempre seguía”. Se cruza de manos, con gesto nervioso sonríe y recuerda incrédula consigo misma aquellos tiempos tormentosos que la llevaron al borde del abismo.

“Tenía un esparadrapo puesto en la nariz y me lo levantaba para seguir esnifando cocaína”

Andrea intenta explicar cómo el hecho de que su nariz fuera desapareciendo gradualmente no la escandalizaba. Cuando tenía una raya de coca por delante, no dudaba en despojarse de la venda que sujetaba su maltrecha nariz para continuar consumiendo. Extrañada, como si no comprendiese quién era ella en aquel turbio pasado, afirma que “no le importaba lo más mínimo que la nariz se le cayera a pedazos con tal de que pudiera seguir consumiendo”. Después de esnifar, volvía a ponerse el innoble esparadrapo que delataba la espiral autodestructiva en la que estaba inmersa. Pero, ¿es necesario ingerir grandes dosis de polvo blanco para quedarse sin nariz? Lo cierto es que no.

Efectos de la cocaína

El doctor Juan José Legarda, director de la clínica Tavad, aclara que el potencial adictivo de la cocaína es tan importante que puede hacer que un ser humano se arranque los pelos con una navaja porque se crea que son gusanos, se destroce el paladar o le dé cocaína a su bebé (en los casos de mujeres embarazadas consumidoras); el daño es dramático. No cabe duda que el tratamiento es imprescindible para rehabilitarse.

La increíble recuperación de Andrea

A pesar del grave deterioro sufrido, Andrea llegó a la clínica Tavad dispuesta a plantar cara a la droga. Su caso es un claro ejemplo de que dejar la cocaína puede ser posible y está al alcance de todos. Conseguirlo sin pasar por el síndrome de abstinencia gracias al método de Tavad que implica la neuroadaptación del paciente ha sido una de las claves para su pronta rehabilitación. Andrea, está feliz, y se siente dichosa. Ahora ella puede contarlo, pero las cicatrices siempre estarán ahí para recordarle lo irrazonable y terrible que fue el paso de la cocaína por su vida.

¿Quieres ver el impactante vídeo de Andrea?

¿Crees que puedes ser adicto? ¿Reconoces alguno de estos síntomas? ¿Piensas que podía estar pasándole a algún familiar, amigo o conocido? Contáctanos y te ayudaremos

Más información sobre el tratamiento de cocaína de Tavad.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *