modelos y drogas

Modelos, ¿pasarela hacia la droga?

Modelos y drogas, desfile de una adicción

En la Semana de la Moda en Madrid, Nueva York, Londres, Milán siempre existe un denominador común. En las pasarelas más famosas del mundo las modelos no pesan más de 50 kilos, miden más de 1.75 cm y su extrema delgadez sale a la luz en los desfiles. Rostros esqueléticos y cuerpos que parecen enfermizos caminan entre tijeras, diseñadores, lujo, tendencias y maquillaje para estrellas. Sonríen en cada paso que dan. Son, por unos segundos, el centro de atención de las miradas más exigentes de uno de los negocios que más dinero está moviendo en el mundo, la moda. Sometidas a la presión de ser los iconos de referencia, la delgadez supone la máxima preocupación en sus vidas, pero ¿cómo mantenerla?

Delgadez a raya

Al borde de la anorexia, muchas modelos han reconocido que la cocaína pulula en todas las fiestas y pasarelas. Una droga a las que muchas recurren para quitarse el hambre entre raya y raya del polvo blanco. La veterana Judit Mascó opina que “alrededor de los desfiles hay muchas fiestas. Es un ambiente en el que hay mucha droga y sexo encubierto. No hay que ser muy lista para darse cuenta de lo que pasa”. La joven modelo, Daniela Freitas, de 24 años también confesaba que “a todas las fiestas a las que deben acudir, hay drogas que son ofrecidas a las chicas”.

Las modelos internacionales y más cotizadas como Kate Moss o Naomi Campbell encabezan la lista de las profesionales que más se han visto afectadas por la pasarela que las condujo hacia el consumo de cocaína. En ambos casos sus vidas han pasado por clínicas de rehabilitación. “Empecé en el mundo de la moda con 14 años. Era muy joven, me sentía perdida y busqué refugio en el alcohol y las drogas. Siempre estaba colocada, tardé mucho en darme cuenta de que iba con gente equivocada”, reconocía Moss años más tarde. Naomi Campbell culpa al hecho de “poder conseguir lo que quería cuando lo deseaba”.

Datos escalofriantes

Modelos y drogas

La obsesión por ser perfectas y no decepcionar causan en sus frágiles cuerpos grandes desórdenes alimentarios. The Model Alliance, organización que vigila los derechos de las tops, realizó un estudio sobre la droga en el mundo de la moda. Los datos reflejan que un 76% de las modelos que fueron encuestadas sentenció que les habían ofrecido alcohol y drogas en horas de trabajo para “relajarse”. Y no sólo eso, el backstage más glamouroso esconde otra cifra reveladora, más del 50% de las tops admite consumir cocaína.

Finales inciertos

La competencia en este sector es muy elevada. “Durante demasiado tiempo esto ha sido como el salvaje Oeste”, manifestaba Coco Rocha, maniquí de fama internacional y defensora de los derechos de las tops models. “Había momentos en que la presión y las horas de trabajo eran terribles”, añade. “Nos pasamos el día viajando, sin ver a los nuestros y en los hoteles te encuentras muy sola”, admite otra de las tops más cotizadas, Karolina Kurkova. El final al que conduce esta pasarela es para muchas, incierto, y en algunos casos los desenlaces han sido trágicos. Los desequilibrios emocionales acabaron provocando el suicidio de la famosa modelo Yu-ri. La top ingirió veneno con 22 años “porque se sentía muy sola”. Hace un par de meses se cumplían dos años desde su fallecimiento en Abril de 2011.

¿Es la profesión de las modelos una vocación tentadora? ¿Piensas que los círculos de presión del sector de la moda son los responsables de que las modelos comiencen a consumir drogas? ¿Qué alternativas plantearías para que esto no sucediese?

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